2011/07/22

Cartas al director: Figurantes


Otro relato escrito por Patxi Irurzun 
que, al igual que otros publicados en este blog,
tuve el honor de ilustrar.
Gracias, Patxi, por permitirme publicarlos.
--------------------------------------------- 

Señora directora: le escribo en representación del Sindicato de Extras y Figurantes. Pertenezco a una familia de rancio abolengo en el ramo de la figuración. Trepando por mi árbol genealógico es posible remontarse incluso hasta el antiguo Egipto, donde una de mis antepasadas oficiaba como plañidera. Las plañideras, como es sabido, acompañaban los cortejos fúnebres tirándose de los pelos y con una teta al aire, derramando lágrimas gruesas como pequeños planetas que se extinguían junto con el difunto, al que ellas, sin embargo, en la mayoría de las ocasiones no conocían. A pesar de todo ello su oficio gozaba de un reconocido prestigio, dado que su misión era “mantener le energía creadora que tenía que sobrevivir a la nada”. Fue una edad dorada para nuestra profesión.

Mi tatatatarabuelo se ganó la vida como mosquetero, allá por el siglo XVII, cuando el teatro de los cómicos andariegos comenzó a ser reemplazado por aquel escenificado en los llamados “corrales”. De la actitud de los mosqueteros presentes en estas representaciones, dependía el éxito o fracaso de la obra. Esta actitud, por supuesto no tenía en absoluto nada que ver con sus gustos personales, sino con la bolsa que pagara bien el empresario teatral (este, lógicamente, con el objeto de que los mosqueteros la aprobaran con aplausos ensordecedores) bien los autores o empresarios rivales (estos con el de hacerla fracasar con abucheos igualmente ensordecedores y, si se daba el caso, cruce de espadas). Aunque arriesgada y fratricida, fue una época bien remunerada para nuestra profesión.

Tampoco fue mala la de mis padres, extras de cine allá por los años cincuenta, en pleno apogeo de las superproducciones. El trabajo no escaseaba, y recuerdo con nostalgia como ellos volvían a comer un día vestidos de esclavos romanos, al siguiente de primos de Jerónimo y al otro de soldado americano herido en el desembarco de Normandía, él, ella de la enfermera que lo cuidaba.

En lo que a mi, y a los tiempos que corren, corresponde, la profesión se ha revitalizado. Han surgido nuevas ramas, como la escrita: hay quien dirige cartas al director como esta –o mejor dicho, como éstas no, pagadas–, por ejemplo a diarios navarristas, mostrando su apoyo al aparcamiento de la Plaza del Castillo, el pantano de Itoiz o la política linguística de UPN. Por otra parte con la llegada de la televisión-basura el trabajo no escasea. A pesar de todo ello creemos que ha llegado el momento de pedir para nuestro oficio un reconocimiento profesional y unas condiciones laborales dignas.

Denunciamos, pues, a través de estas líneas, en primer lugar, la precariedad de estas últimas: trabajamos sin ningún tipo de contrato, sin seguridad social, a pesar de que en la mayoría de los casos lo hagamos para televisiones públicas o afines al régimen; la dieta, los lunchs o bocadillos que nos ofrecen antes de cada programa –aceitunas, patatas fritas, vino de garrafón…– no es desde luego la adecuada para mantener una alimentación equilibrada, derivándose de ello un aumento de enfermedades gastrointestinales y de la obesidad, con el agravante en este caso que nuestro trabajo depende en buena parte de la imagen; el intrusismo, por cierto, las niñas monas y delgaditas que copan las primeras filas de los platós se ha incrementado escandalosamente. Si bien es cierto que un figurante, si desea trabajar con asiduidad, debe procurar no quemarse, ocupar asientos en las esquinas y pasar desapercibido, y que la presencia de las llamadas “caras bonitas” en las primera filas favorece esa circunstancia, éstas se muestran en la mayoría de los casos más preocupadas de “chupar cámara” que de seguir las instrucciones del regidor (risas, aplausos, silbidos), saliéndose en ocasiones del guión con tal de conseguir robar un plano, lo cual origina una merma de profesionalidad que perjudica nuestros intereses. Etcétera.

Por todo ello hacemos saber a los televidentes, que, de no ser atendidas nuestras reclamaciones, en los días sucesivos daremos inicio a una serie de protestas que pueden repercutir en el transcurso de sus programas favoritos (nos reiremos, por ejemplo, cuando de verdad una cosa haga gracia, responderemos inteligentemente a las preguntas de los presentadores, no bailaremos más “La bomba” ni “El Baile del Gorila”…).

Entretanto, reciba un cordial saludo en representación del SEFEL (Sindicato de Extras y Figurantes En Lucha).



Iruzkinak. Bota hemen zurea:

0 iruzkin. Gehitu zurea:

Argitaratu iruzkina

Blog hau DoFollow eskolakoa da. Komentatzen ez duzun bakoitzean, Anne Geddesek beste nini bat betirako traumatizatzen du.

Éste es un blog DoFollow. Cada vez que no comentas, Anne Geddes traumatiza de por vida a otro bebito.

Copyleft - Exprairen edukinen lizentzia

Creative Commons-en baimena Webgune honen edukina, beste izen batez sinatuta agertzen ez bada, honako lizentziaren pean aurkitzen da: Creative Commons Aitortu-EzKomertziala-LanEratorririkGabe 3.0 Unported License. >>>>> El contenido de este blog, salvo los casos en que se reconozca otra autoría, se encuentra publicado bajo la siguiente licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported.
HostGator promo code